Lo que ha sucedido este inicio de temporada ha sido para olvidar, la gente empezó a ilusionarse con el aguante de los Astros cerca de la cima parejeando con los renovados de espíritu y sorprendente béisbol Cerveceros de Milwaukee. Lo que sucedió contra los Piratas para iniciar la temporada en casa fue realmente preocupante, las barridas siempre serán dolorosas y mas cuando estas se dan casa, y todavía mas cuando son los primero partidos tres partidos de la temporada.
La rivalidad divisional es importantísima para las aspiraciones de llegar a la post temporada, los Astros han caído en cinco de seis series disputadas contra equipos de la división central y de esas cinco, tres han sido por barrida. Dos de ellas cortesía de los Piratas de Pittsburg que se han llevado los seis partidos que han disputado contra los siderales.
A mediados del mes de Abril parecía que los espaciales retomaban el rumbo, pues lograron hilar cinco victorias consecutivas, sin embargo la ilusión murió lenta y dolorosamente pues dicha seguidilla se interrumpió por una cadena de siete descalabros en forma consecutiva. La buena racha se acabo para darle inicio a un terrible slump.
De lo poco rescatable y además de lo siempre redundantes será Roy Oswalt quien realmente parece estar hecho de otro material, y tampoco parece importarle que sus coequiperos se aletarguen durante días pues cada que es su turno de tomar la brea y la bola lo hace como debe ser, como si fuera el partido siete de la Serie
Mundial.
No es caerle encima a los demás lanzadores pero simplemente no hay equiparación en cuanto a lo que Oswalt representa para Houston, lastima que no hay cuatro más de su tipo en la rotación.
Los que esperan con ansia el mes de mayo para saber la decisión del mesiánico Roger “luegolesdigo” Clemens, y que aun piensan que pueda ser factor dentro de los Astros mejor dejen de esperar o de plano esperen sentaditos. Las condiciones que puso el Sr. Clemens fue que si regresaba lo haría con un equipo que le diera la posibilidad de ganar un campeonato para poder despedirse en la cima ¿así o mas egoísta? Y a como van las cosas en Houston y
Yankeetown no creo que estos últimos sean destinos que le agraden a tan entregado pelotero. Bueno seria que dijeran los Medias Rojas “gracias pero no gracias” o mejor aun “espérenos tantito en Noviembre le decimos nuestra decisión” Lastima que eso no pasara y seguramente terminara jugando con quien se le antoje, el día que quiera, y con las ganas que vaya teniendo día a día, por eso se hacen berrinchudos algunos niños.